martes, abril 15, 2008

Las Palabras Curan






"Las palabras son el vehículo de contacto de nuestra alma con la realidad. Gracias a ellas tomamos conciencia y simbolizamos lo vivido. Las palabras nos brindan además de la posibilidad de significar toda experiencia, desde lo aparentemente banal hasta lo trascendente: las palabras nos ayudan a dar un sentido a la vida.

Gracias a las palabras percibimos las diferencias, los contrastes y nos acercamos al mundo. Con ellas creamos y exploramos universos reales e imaginarios. Son puente y camino para conocer y reconocer al ser próximo, descubrir sus matices, su humanidad y, como no, son también el vehículo para llegar hasta nosotros mismos. Paradójicamente, también las palabras nos ayudan a tomar distancia, a ganar perspectiva, a desahogarnos. Nos permiten acercarnos y alejarnos, gestionar distancias, entregarnos o partir. [...]

Existen palabras que condensan experiencias, sentimientos, anhelos, incluso una vida: el nombre de la persona amada, el de los lugares de nuestra infancia, la canción que evoca el recuerdo, la poesía que siempre nos acompaña, la voz de nuestros afectos. En ocasiones, al escuchar palabras como hijo, amigo, padre, madre o especialmente el nombre propio del ser amado, se evoca y recrea un universo de recuerdos y emociones a veces más rico e intenso que la propia realidad cotidiana.

Hay palabras sencillas, inmediatas, adecuadas, amables, que son un regalo. Expresadas desde la espontaneidad, un adios, un gracias, un por favor, un te quiero, pueden iluminar un momento, y en según qué circunstancias, ser el recuerdo que da también sentido a una vida. A menudo una voz amable y sincera es mucho más terapéutica que cualquier medicamento. Un gesto y una voz adecuada pueden cambiarnos el humor en un instante. La palabra nos lleva a la risa, a la alegría, a la ternura y al humor desde lo más inesperado. La palabra sorprende, conmueve, enternece y emociona.

Pero lo más milagroso que sucede con las palabras, es que nos pueden curar. Con la palabra podemos hacer nuestra alquimia interior: aliviar dolores, lidiar con nuestras dudas, rabias y culpas, concluir duelos, sanar heridas, convencer miedos, soltar yugos, terminar quizás con esclavitudes interiores y exteriores: liberar y liberarnos. [...]"



Bueno, estos son algunos trozos, que me han gustado muy mucho de la introducción del nuevo libro de Alex Rovira: Las palabras curan. A este autor lo conocí a través de otro libro suyo que me encantó El laberinto de la felicidad. Lo he puesto aquí, aparte de que quería compartir esto con vosotros, porque lo que dice sobre la palabra es algo con lo que estoy muy de acuerdo: las palabras, sobre todo bien utilizadas, pueden cambiar muchas cosas. Una sola palabra puede hundirte en el pozo de las miserias, si es empleada para hacer el mal, o te puede hacer ascender a lo más alto de las alegrías. Yo soy partidario de utilizar las palabras para hacer el bien, o por lo menos lo intento.

Espero que os haya gustado, y si os a hecho pensar, mucho mejor. Cuando termine el libro os pondré algo por aquí, de lo que más me haya emocionado/gustado. Hasta la próxima :)


4 comentarios:

Shiry dijo...

que seria del hombre sin algo tan esencial como las palabras, como nos expresariamos, como diriamos los primeros te quiero, te amo, te necesito.. y un largo etc..
no lo puedo, ni lo quiero imaginaR..
Genial como siempre... (por eso es uno de mis blog preferidos ;) )
me desperto curiosidad el autor, creo que no lei nada de el.. vamos a ver que se encuentra

besiños!!!!

alaluzdeunaluciernagaazul dijo...

Qué ha pasado??
creo que no se ha quedado el comentario que escribí antes.
Decía que el texto es precioso y que estoy de acuerdo con muxo de lo que dice. Hay palabras que curan, pero también hay palabras que pueden hacer mucho mucho daño.

como diría el gran Polo: "son las palbras que vencieron al viento"

jejejeje


un besito primo.



Biiiien, ahora basket :)

Anna dijo...

Quería leerlo, y ahora al ver lo que has escrito aún más!!!!

AoKumo dijo...

Como dice mi madre: "la boca está para agradar"(no seas mal pensado, ¿eh? xD)

Depende de como se empleen las palabras, puedes hacer que alguien sea la persona más feliz del mundo o hacerle más daño del que podrías hacer con un puñal.